Por qué hacer escala en Buenos Aires
Si viaja a Ushuaia desde Europa, Rusia o Norteamérica, Buenos Aires es inevitable. No existen vuelos directos a Ushuaia desde fuera de Argentina: todos los recorridos hacen escala en la capital. Y esa escala no es un trámite técnico.
El vuelo a Buenos Aires desde Moscú o Estambul son 16–18 horas con una conexión; desde Madrid, unas 13 horas directo. Después de un vuelo así, subirse de inmediato a otro de cuatro horas a Ushuaia es mala idea: la diferencia horaria con Moscú es de 6 horas, el cuerpo no se acomoda y el primer día en el sur lo va a pasar a medio dormir.
Dos o tres días en Buenos Aires resuelven varios problemas a la vez: dan tiempo para adaptarse al huso horario, descansar del vuelo largo y, de paso, conocer una de las ciudades con más atmósfera de América Latina.
Dos aeropuertos: EZE y AEP
El detalle práctico clave: Buenos Aires tiene dos aeropuertos y están en extremos opuestos de la ciudad.
Ezeiza (EZE): internacional, 35 km al sudoeste del centro. Acá llega desde el exterior. El viaje al centro lleva 40–60 minutos en taxi o Uber, unos 25–35 USD al tipo de cambio oficial.
Aeroparque Jorge Newbery (AEP): doméstico, justo sobre el Río de la Plata, en el barrio de Palermo, a 10–15 minutos del centro. Desde aquí salen todos los vuelos a Ushuaia.
Si tiene la conexión en el mismo día, deje al menos 5 horas entre el aterrizaje en EZE y el despegue desde AEP. El viaje entre aeropuertos lleva una hora con tráfico normal, hasta una hora y media en hora pico.
Recorrido de 2–3 días
Día 1: centro y San Telmo
El primer día es el más duro por el jet lag. No arme nada complicado.
Empiece por la Plaza de Mayo, la plaza principal del país. Aquí están la Casa Rosada (sede de gobierno), la catedral con la tumba de San Martín y el Cabildo (antiguo cabildo colonial). Desde la plaza baje hacia San Telmo, el barrio viejo con calles empedradas, anticuarios y aire de principios del siglo XX.
Si está en Buenos Aires un domingo, vaya sí o sí a la Feria de San Telmo, la feria de antigüedades sobre Defensa. Se extiende 13 cuadras y funciona de 10:00 a 17:00. En cada esquina hay tango en la calle. Cuide los bolsillos: es zona turística y trabajan los carteristas.
Cena: Don Julio (Palermo) o La Brigada (San Telmo). Son las mejores parrillas de la ciudad, y la mesa en Don Julio hay que reservarla por su web con 2–3 semanas de anticipación. Alternativa más accesible: La Cabrera en Palermo, suele atender sin reserva, pero hay cola.
Día 2: Recoleta, Puerto Madero, La Boca
Recoleta es el barrio más aristocrático de Buenos Aires. El punto principal es el Cementerio de la Recoleta, un cementerio del siglo XIX donde está enterrada Eva Perón. Entrada gratuita, abierto de 8:00 a 18:00.
Al lado, el Museo Nacional de Bellas Artes (excelente colección de Goya a Rothko, gratis) y la Plaza Francia, con feria de artesanos los fines de semana.
Después del almuerzo, Puerto Madero, los viejos diques portuarios convertidos en barrio moderno con rascacielos y costanera. La pieza arquitectónica clave es el Puente de la Mujer de Santiago Calatrava. Aquí también está la corbeta-museo Uruguay, la nave que la expedición argentina usó en 1903 para rescatar a exploradores polares suecos.
Si le da el tiempo, tome un taxi a La Boca y vaya a Caminito. Es una calle turística con casas de chapa de colores, músicos y bailarines de tango. Importante: después del atardecer, no camine por La Boca; fuera de la zona turística el barrio es inseguro.
A la noche, tango. Los shows turísticos (El Querandí, Esquina Carlos Gardel) son vistosos, caros y para turistas. Las milongas reales, donde bailan los locales, son Salón Canning en Palermo o La Catedral.
Día 3: Palermo y una salida fuera de la ciudad
Si le queda un tercer día, divídalo en dos. A la mañana, Palermo: parques (Bosques de Palermo), Jardín Japonés, MALBA (museo de arte latinoamericano). En Palermo Soho: boutiques, cafés, arte urbano.
La segunda mitad, una escapada fuera de la ciudad. Dos opciones:
Delta del Tigre: una hora en tren suburbano. El delta del río Paraná: canales, casas de madera sobre pilotes, restaurantes en el agua.
Colonia del Sacramento (Uruguay): 1 hora 15 minutos en el ferry rápido de Buquebus cruzando el Río de la Plata. Ciudad colonial del siglo XVII, patrimonio de la UNESCO. Necesita pasaporte.
Plata: cambio oficial y dólar blue
En Argentina conviven dos tipos de cambio del dólar. El oficial es el que le dan los cajeros y las casas de cambio. El blue es el del mercado paralelo, y la diferencia puede ser de 1,5 a 2 veces a favor del blue.
La mejor forma legal de quedarse cerca del blue es transferirse plata a sí mismo por Western Union. Va a cualquier sucursal del centro con pasaporte y retira los pesos a un tipo de cambio conveniente.
Las tarjetas Visa y Mastercard se aceptan en la mayoría de los lugares, pero pagan al cambio oficial: no conviene. Lleve efectivo.
Cómo moverse en la ciudad
Uber y Cabify funcionan, son baratos y seguros. Es el medio principal para los turistas.
Los taxis son amarillos y negros, con reloj. Cuidado con los taxis que toma en la calle cerca de los puntos turísticos: a veces tocan el reloj.
El horario argentino
Este es un tema aparte y conviene prepararse. Desayuno: 8–10 de la mañana, liviano. Almuerzo: 13–15. La cena empieza a las 21:00 y muchos restaurantes están simplemente cerrados antes de las 20:30. Si llega a Don Julio a las 19:00, no lo dejan entrar ni con reserva.
Dónde alojarse
Recoleta: para quienes quieren tranquilidad, seguridad y estilo clásico. Desde 200 USD la noche.
Palermo (Soho o Hollywood): para un barrio más joven, con restaurantes y bares. Boutique hoteles desde 80–150 USD.
Centro / Microcentro: lo más barato (desde 50 USD), pero a la noche el barrio queda muerto.
Consejo: las primeras dos noches, Recoleta o Palermo.
Seguridad
Buenos Aires es más segura que muchas capitales latinoamericanas, pero hay que tener cuidado. La Boca: solo de día, y solo Caminito y la zona del estadio. Feria de San Telmo los domingos: cuide los bolsillos. Constitución y Once: zonas de estaciones de tren, no camine ahí después del anochecer.
Conexión Buenos Aires — Ushuaia
El vuelo de AEP a Ushuaia son 3,5 horas. Hay muchos vuelos por día: Aerolíneas Argentinas, JetSMART, Flybondi. Conviene reservar con 2–3 meses de anticipación.
Si tiene la conexión el mismo día, reserve al menos 5 horas entre el aterrizaje en EZE y el despegue desde AEP. En EZE retira las valijas, pasa por aduana y se traslada a AEP.
Qué llevarse de Buenos Aires a Ushuaia
- Pesos argentinos en efectivo: en Ushuaia el cambio es peor
- Una SIM de Claro o Movistar
- Mate y termo, el ritual nacional argentino
- Alfajores Havanna y dulce de leche, para regalar al volver
Si tiene aunque sean 48 horas de margen, no se salte Buenos Aires. Es otra Argentina: europea, ruidosa, gastronómica. Un buen contraste con el silencio de Tierra del Fuego que lo espera a la mañana siguiente.