Dos faros, una leyenda

Cuando los turistas llegan a Ushuaia y suben al catamarán para ver «el faro del fin del mundo», casi todos fotografían Les Éclaireurs — una pequeña torre rojo-blanca sobre un islote rocoso del canal Beagle, a 14 km al este de la ciudad. Y casi ninguno sabe que Jules Verne escribió su novela «El faro del fin del mundo» (1905) no sobre esta torre.

El verdadero faro literario es el Faro San Juan de Salvamento en la Isla de los Estados, a 200 km al este, en el punto más salvaje e inaccesible de Argentina. Allá se llega solo en expedición especial, y en todo el año lo ven unos cientos de personas. Les Éclaireurs es el doble turístico que asumió toda la carga simbólica del «fin del mundo».

Les Éclaireurs: la torre roja y blanca en el Beagle

El faro Les Éclaireurs (en francés «vigías», «alumbradores») fue construido por la armada argentina en 1920. Lo pusieron en el más nororiental de un grupo de cinco islotes rocosos pequeños que se llaman así — Islotes Les Éclaireurs. La altura de la torre — 11 metros, diámetro en la base unos 3 metros. La pintura característica — tres franjas rojas horizontales sobre fondo blanco.

La luz se automatizó en 1937. Desde la construcción hasta la automatización el trabajo lo llevaban marineros de la armada argentina que se relevaban cada pocas semanas. Vivir en una roca pelada en medio del canal ventoso era duro: sin agua dulce, los víveres venían en lancha.

Hoy el faro funciona con paneles solares, su luz se ve a 7,5 millas náuticas. La torre quedó como monumento de la era de los veleros y los vapores — y como el referente más reconocible de Ushuaia.

Tres faros del canal Beagle

Les Éclaireurs no es el único faro en la zona de Ushuaia. El canal Beagle, descubierto en 1830 por la expedición del HMS Beagle, siempre fue complejo para la navegación.

  1. Les Éclaireurs — en el acceso este a Ushuaia, ese rojo-blanco.
  2. Faro Trochita — pequeño faro automático cerca de la isla Gable.
  3. Faro Cabo San Pío — en el punto más austral de la parte argentina de Tierra del Fuego, el punto continental más austral de Argentina.

De la ruta turística en catamarán solo es accesible Les Éclaireurs.

Naufragios al pie del faro

La catástrofe más conocida — el hundimiento del crucero argentino Monte Cervantes en enero de 1930.

El Monte Cervantes pertenecía a la compañía alemana Hamburg Süd y hacía cruceros de Buenos Aires a Ushuaia. A bordo iban 1.117 pasajeros y 330 tripulantes. La mañana del 22 de enero de 1930, saliendo de Ushuaia, el barco a toda velocidad chocó contra rocas sumergidas cerca de los islotes Les Éclaireurs. El capitán Theodor Dreyer alcanzó a girar el barco que se hundía y vararlo en un banco, lo que permitió evacuar a todos los pasajeros y tripulación — salvo al propio capitán, que, por tradición marítima, murió con el barco.

El casco del Monte Cervantes quedó volcado junto a las rocas más de un año. En octubre de 1931, al intentar levantarlo, el barco se hundió definitivamente. Hoy los restos están a unos 70 metros de profundidad — un lugar popular pero muy técnico para buzos.

Antes del Monte Cervantes en estas aguas, en 1885 se hundió el británico HMS Sussex.

El verdadero «Faro del Fin del Mundo»

El Faro San Juan de Salvamento es el faro que Jules Verne describió en su novela póstuma «El faro del fin del mundo» (Le Phare du bout du monde), publicada en 1905.

El verdadero San Juan de Salvamento fue construido en 1884 en la Isla de los Estados — una pequeña isla montañosa a 30 km al este de Tierra del Fuego, separada de ella por el bravo estrecho de Le Maire. Altura de la torre — 7 metros, base octogonal de madera revestida en cobre. El faro funcionó solo 18 años — hasta 1902, cuando lo reemplazaron por el más nuevo Faro Año Nuevo en un islote vecino.

Jules Verne nunca estuvo en la Isla de los Estados y se enteró del faro por publicaciones de prensa. La novela construye una trama clásica: tres fareros, ataque pirata, lucha por la luz.

En 1998 la armada argentina restauró el edificio original del Faro San Juan de Salvamento siguiendo los planos viejos. La réplica se puede ver en el Museo Marítimo de Ushuaia — es uno de los exhibidos más visitados del museo de la cárcel.

Cómo ver Les Éclaireurs desde Ushuaia

Prácticamente todas las excursiones por el canal Beagle desde el puerto de Ushuaia incluyen Les Éclaireurs como punto obligatorio. El crucero estándar de 4 horas va así:

  • Salida del puerto de Ushuaia.
  • Islotes Isla de los Lobos — colonia de lobos marinos sudamericanos.
  • Islotes Isla de los Pájaros — colonias de cormoranes y gaviotas.
  • Les Éclaireurs — acercamiento al faro a 30–50 metros, parada para fotos, 15–20 minutos.
  • Regreso al puerto.

Los catamaranes se acercan al faro lo máximo posible — a veces literalmente a unos metros de la roca. Desde la cubierta superior abierta salen las mejores tomas. En temporada pico hay varios viajes por día, el pasaje cuesta de $40 a $80 USD.

Cuándo fotografiar

Les Éclaireurs es uno de los objetos más fotogénicos de Tierra del Fuego:

  • Mejor hora del día: segunda mitad del día, 15:00–18:00 en verano. El sol ilumina el lado oeste de la torre — el que el catamarán enfrenta.
  • Mejor clima: despejado con nubes leves.
  • Temporada: noviembre–marzo da agua tranquila y día largo.

Conviene tener dos lentes: gran angular (24–35 mm) para tomas generales con montañas, y tele medio (70–200 mm) para primer plano del faro y olas sobre las rocas.

El faro en la literatura y la identidad nacional

Para los argentinos Les Éclaireurs y el Faro San Juan de Salvamento no son solo estructuras de navegación sino símbolos de soberanía nacional sobre el extremo sur. En monedas, postales, afiches turísticos aparece uno de estos dos faros.

Además de la novela de Verne, hay una película argentina «El faro del fin del mundo» (2018) con Ricardo Darín, que dramatiza la historia de San Juan de Salvamento.

Faros patagónicos similares

  • Faro Cabo Vírgenes — en la entrada al Estrecho de Magallanes desde el Atlántico, provincia de Santa Cruz. Construido en 1904, en funcionamiento, al lado — gran colonia de pingüinos magallánicos.
  • Faro Cabo Espíritu Santo — del lado chileno de Tierra del Fuego.
  • Faro Punta Dúngeness — el punto más oriental del Estrecho de Magallanes.

Qué llevar a la excursión

  • Campera abrigada cortaviento — incluso en enero la cubierta superior es fría por el viento.
  • Gorro y guantes — obligatorios.
  • Cámara con protección a salpicaduras.
  • Medicamento contra el mareo — si son propensos.
  • Binoculares — sirven para lobos y aves.

Si planean filmar con drone — está prohibido por las reglas de todas las turísticas.